En Noviembre de 2003, Fraport, la compañía alemana propietaria del Aeropuerto de Frankfurt, empezó a testear la RFID para que mejorara las operaciones del aeropuerto germano. Menos de un año después, cuando SAP, su partner en el proyecto, hizo público el éxito del mismo, el despliegue se convirtió en un modelo público de uso de la RFID para la gestión de instalaciones.
Tres años después, tras instalar varias decenas de miles de tags, la compañía ha logrado beneficios significativos en el uso de la tecnología RFID. Aunque todavía tiene ciertas reservas acerca de los límites de utilidad de la tecnología.