Estos tags pueden además ser incrustados de forma semi-automática en los contenedores, de forma que se facilita la puesta en marcha inicial del sistema, en ocasiones una de las fases más costosas de los proyectos de identificación. Asimismo, los BlueTag Slim, disponibles también en versión on-Metal, pueden también utilizarse para identificar de forma permanente cualquier otro tipo de elemento que requiera un tag económico de elevada robustez.